Proceso de familiarización de la ikastola en la etapa de infantil ¿qué hacer con la vorágine de emociones y vivencias?

Esta semana los niños y niñas de 2 años han iniciado el proceso de familiarización. Y como de costumbre, se está convirtiendo en una época llena de emociones y experiencias. Y es que para cualquier niño/a ir por primera vez a la ikastola es una gran vivencia, tanto para él/ella como para toda la familia. El tiempo de familiarización no es sólo un día o una semana; es un proceso que cada uno realiza a su ritmo. Es muy importante entender que los niños/as y la familia vivirán múltiples emociones, todas ellas sanas, adecuadas y necesarias.

Emociones que pueden vivir los niños y niñas

Los niños/as de educación infantil aún están aprendiendo a explorar el mundo y a construir nuevas relaciones. Al dar los primeros pasos en la ikastola pueden aparecer algunas emociones:

  • Alegría: al conocer nuevos amigos/as, juegos y nuevos materiales.
  • Miedo o nerviosismo: al alejarse por primera vez de sus padres/madres.
  • Enfado o frustración: cuando las cosas no suceden como se quiere.
  • Nostalgia o tristeza: sentirse lejos de la zona de seguridad del hogar.

Es importante saber que todas las emociones son aceptables y no deben ser juzgadas ni reprimidas. El niño/a es como es y cuando se sientan aceptados aprenderán a gestionar estas emociones de forma sana.

Las familias, también en el centro

Muchas veces se nos olvida que el proceso de familiarización no es el que vive el niño/a solo. Los padres/madres también son participe de este proceso:

  • Sienten alegría e ilusión al ver crecer a su bebé y hacerse autónomos.
  • Aparecen inquietudes y dudas: ¿se llevará bien?, ¿llorará?, ¿lo comprenderán?
  • También pueden sentir tristeza o culpabilidad porque muchas veces los padres/madres “dejan” al niño/a al cuidado de otras personas.
  • También puede venir la calma poco a poco, cuando se ve que el niño/a se sienta bien.

Todo eso es normal. Las familias deben compartir y expresar sus emociones sabiendo que cada uno tiene derecho a vivirlo a su manera.

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Cómo hacer que el proceso sea lo más natural posible

Algunos consejos educativos y prácticos son:

  • Escucha al niño/a y a ti mismo: intenta entender lo que está sintiendo el niño/a y acepta también tus emociones sin sentencia.
  • Explicar la realidad previamente: contar a los niños/as lo que se van a encontrar, quién los va a cuidar, qué van a hacer. Inevitablemente, les dará seguridad.
  • Que los saludos sean breves y agradables: decir adiós durante mucho tiempo puede poner más nervioso al niño/a.
  • Estar juntos tiempos especiales: a la vuelta de la ikastola, escuchar lo que el niño/a quiere contar y tomarse un rato tranquilo para estar juntos.
  • Confía en los educadores: la confianza entre la familia y la ikastola es fundamental para que los niños/as se sientan seguros.
  • ¡Calma, cada uno tiene su ritmo! Para algunos niños/as un par de semanas puede ser suficiente, otros tardarán varios meses. No es una carrera.
  • Gestionar tus emociones: compartir tus inquietudes y miedos con otros adultos (asesor de ikastola, comunidades educativas o familiares...) para que los niños/as no noten demasiado tu nerviosismo.

Por tanto, la familiarización no es solo un proceso de adaptación del niño/a; es un viaje emocional compartido por toda la familia. Todas las emociones son válidas y hay que vivirlas con total libertad, sin sentencias y sobre todo, con cariño.